
El poder no lo tiene el que más fuerza ejerce, sino el que sabe como comprender al otro, aceptando la realidad de que somos iguales. Es por esto que soy enemigo del machismo y del feminismo, conceptos que no benefician a nadie. Vivo apasionado con la igualdad, porque es con la igualdad cuando en realidad nos descubrimos y nos aceptamos. Nadie puede vivir solo, todos nos necesitamos, está en nuestra naturaleza.

Cualquier refrán o anécdota que nos cuenten de que no necesito al otro, es mentira, eso solo sirve quizás para suavizar algún episodio amargo de nuestras vidas. La armonía entre el hombre y la mujer tiene que reinar, pero sobre todo cultivarse.