jueves, 11 de noviembre de 2010

La comisaria

Allí estaba Penélope, en la comisaria, sentada en una esquina con el semblante pálido. Su mirada permanecía perdida hacia el horizonte. Esperaba que fuera entrevistada por un aguacil que se encontraba atendiendo el teléfono. Pero, ¿para que decirles esto?, ni siquiera ella misma sabia lo que hacia allí, era como una masa inerte. Era como si su cuerpo estuviese en aquella silla, y su alma en otro lugar. El aguacil regresaba, a notificarle a Penélope que había contactado a sus familiares. Que los mismos se encontraban de camino a la comisaria. Al fin parecía que su alma y su cuerpo se conectaban, como respuesta a lo dicho por el aguacil. Era hora de comenzar a contar lo que había sucedido, aparentaba decir eso la conversación entre el aguacil y el supervisor del mismo. Del vestíbulo en donde se encontraban, se trasladaron a la oficinal del aguacil. Ambos tomaron asiento, mientras un abanico soplaba fijamente el escritorio del aguacil, alborotando los papeles que en él se encontraban. De repente se oye el campanazo de un reloj. Sonido que hizo reaccionar al aguacil dando un salto de su asiento. Penélope, se mantenía quieta en la silla, aun con su mirada extraviada. EL aguacil encendía su computadora , para dar inicio a la declaración de Penélope. Solo se encontraban ella y él en esa oficina, en esa comisaria, solo ellos y toda una historia por contar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

El Cazador

Era un cuarto oscuro, cuando llovía era húmedo y cuando hacia sol era caluroso. Por las tardes, las montanas le negaban el sol. La casa, de madera, pequeña en dimensiones, oscura y triste, ocultaba un mundo de caza. Por las paredes se apreciaban aquellos animales disecados que fueron victimas de los ojos que alguna vez los observaban. La orden era dueña del desorden, pues el cazador no permitía la organización de absolutamente nada de lo que hubiese dentro de la casa. El cazador tenia la cara quemada por el sol, su ropa estaba toda mugrienta. Sus ojos eran sigilosos y muy observadores, quizás lo único hermoso de aquella robusta figura. Lo que algún día fue piel blanca ahora era reseca y tostada por las largas horas de perseguir victimas y observarlas, hasta lograr capturarlas. La angosta vereda, si , angosta por la obsesión del cazador. Estratégicamente diseñada para poder ser vía ágil de movilización. Lo único que aseguraba el camino correcto hacia el mundo exterior. Conectaba exactamente con la entrada de la casa. En dicha entrada se observaba un letrero el cual tenia una inscripción, en lengua española, el cual decía: “Ojos que no ven corazón que no siente”. La puerta de la casa siempre chillaba al abrirse o cerrarse, avisando la entrada o salida del que la utilizara. Al lado de la puerta se encontraba el cazador, sentado en su mecedora, alumbrado por un quinqué tenue, dándole un aspecto maquiavélico a su rostro. Guardaba postura de pensador, envuelto en algún pesar, mientras ponía su mirada fija hacia la angosta vereda. Todo permanecía sereno, solo se escuchaba el crujir de los arboles y el chillido de su mecedora.

jueves, 28 de octubre de 2010

Penelope


Era una noche comun, muy oscura Como de costumbre, el viento soplaba sutilmente haciendo mover al arbol lo Suficientemente liviano Como para que sus ramas crujieran en medio de la silenciosa oscuridad, dejando así de ser tan silenciosa. Por ahí iba caminando Penélope, un tanto exaltada por el claro crujido de los arboles. La vereda era angosta, pero lo suficientemente llana y transitable como para poder llevar un paso bastante rápido  y agil a causa de la exaltación. La luna se encontraba en su estado mas goloso, que a cualquier falto de ciencia se creería que es de queso. Sus rayos iluminaban la vereda, recordandole a Penelope lo angosta que era, y esta a sus vez intentaba fingir que el lugar por el cual andaba era uno de un silencio sepulcral. Entre luna golosa, crujir de arboles y vereda angosta, la exaltación de Penelope reflejaba la fAlta de conocimiento sobre el lugar por donde andaba. Pero, que había traído a esta joven a tan solitario lugar? hacia donde se dirigía? De donde venia? Quizás la única pregunta con contestación era hacia donde se dirigía. Pero, dicha respuesta no contestaba al destino que pretendía llegar Penelope, si no mas bien, hacia el destino que conducía la vereda. Destino que muy bien conocían los ojos que desde que Penelope se Adentro mas y mas por la vereda, perseguían su rumbo. Estos ojos de seguro pertenecían a alguien ...pero, de quien eran? porque se interesaban tanto en la exaltada Penelope? La vereda comenzaba a sumergirse en un oscuridad, que al juzgar los rayos de la luna, ahora si se le podía llamar oscuridad, pues ni estos penetraban. La mente de Penelope solo pensaba en el por que había decidido adelantarse a sus compañeros. Encontrarse situada en medio de un bosque donde solo la conducía una agosta vereda, le hacia dudar si su decisión había sido la correcta. Penelope suponía que en estos precisos momentos sus compañeros debían estar recogiendo sus pertenencias para salir del parque de diversiones en donde se encontraban. Mientras por su cabeza pasaban estos pensamientos, los ojos aun vigilaban a la joven. El crujir de arboles era ahora mas fuerte que Antes debido a que la brisa soplaba mas fuerte ahora. Extraño que solo se escuchen el crujir de los arboles? Y las aves y demás animales por donde andan? si estuviesen con vida de seguro el horror de saber hacia donde se dirige la vereda los harían hablar. Claro, si estuviesen pero no estaban, se encontraban disecados en la casa de su cazador. El mismo lugar hacia donde se dirigía la vereda. Penelope comenzaba a sentir que Algo la observaba, pero seguía pensando en que si no fuese porque habia hurtado dinero de una de las maquinas de diversión, no hubiese tenido que adelantarsele a sus compañeros, y tampoco abría tomado la vereda; la cual le comenzaba espantar. Quizás el camino amplio que acostumbraba a coger, de seguro  le ahorraría todo este pesar, aunque esto significara toparse con la policía. Pero de seguro llegaría sin tanto espanto y exaltación a casa de sus tíos. Ya los ojos cambiaban de expresión, estabAn decididos a correr al encuentro de la joven. Esperaría que se adentrara mas y mas hasta encontrarse en el punto mas oscuro por donde se había sumergido la vereda. Los ojos ya no se ven, ya no se fijan en Penelope. Se ocultaron entre los arboles quizás. Mientras tAnto Penelope continua a un paso mas acelerado que del que había tomado al inicio de sumergirse en el punto mas oscuro de l vereda. Aun sentía  la sensacion de que algo la obserbaba. Pero  continuBa enfocada en salir lo mas pronto posible de esa espantos vereda. El paso acelerado de Penelope fue abruptamente detenido, Penelope se encontrBa ahora tirada en el suelo de la vereda, con una fuerte sensación de confusión debido a la inesperada interrupción de su caminar. Mientras se quejaba de dolor en el suelo no tardo en abris sus ojos, los cuales y no es encontraban solos, ahora habían dos pares de ojos. El pánico se apodero de Penelope y ahora el crujir de los aRboles era acompando por sus gritos. Eran los ojos que la iban persiguiendo desde el inicio. los mismos ojos que conocieron anteriormente los ahora disecados animales. si, era el casAdor del bosque, dueño del Unico lugar hacia donde se dirigía la vereda.

miércoles, 4 de agosto de 2010

La  procuradora del Hombre: un articulo viejo pero lo encontré hoy en un libro, estaba ahí guardado desde hace algunos a~os. 

lunes, 2 de agosto de 2010

El lente inicia la grabación de mis emociones, el rojo pasión de mi corazón parpadea, dando la señal.  La cablería de mis venas se inunda de imágenes que abarrotan mi mente de pasión.  Mis músculos  se estiran por el deseo de sentirte, la piel capta el ambiente de la filmación.  Mis pupilas se adaptan para tomar la mejor toma de tu humanidad. El sonido viaja con la melodía de tu voz y hacen gala los oídos de tal acción. La alta tecnología en dicha grabación, es tan evidente que huelo el aroma que enviste al olfato dejándolo en un son de más deseo y más pasión. 

viernes, 16 de julio de 2010

¿Y ellos cuentan?

Hoy pienso escribir algo corto pero de mucha importancia, para algunos tema sin importancia. Es inaceptable ver como la violencia avasallante arropa nuestra isla: esposo mata a esposa, madre agrede a maestra, adolescente mata adolescente y así podríamos ver mas casos de violencia. Pero lo mas que me inquieta es el hecho de que la violencia entre varones no es vista como violencia sino mas bien como: un caso de narcotráfico, un problema de faldas, se lo merecía y entre otras cosas que ahora mismo le pudiesen venir a la mente.  Es indignante y poco saludable que tenga que estar envuelta en el asunto una fémina para que entonces se le llame violencia; ahora me pregunto:  ¿Y ellos cuentan?. Mientras no entendamos lo que es violencia y todo lo que abarca la misma no tengo esperanzas de que la misma baje, al contrario seguirá creciendo. Es una lastima que a tema tan importante como este la información que se lleve sea la desinformación.

viernes, 30 de abril de 2010

Del feroz castellano para mi hermosa atrincherada...

Mi hermosa atrincherada, el amor que siento por mi idioma es tan grande como el amor que tiene Dios por el hombre. Sé que estas luchas no son fáciles, pero me niego doblegarme, y por tal motivo me inmuto a defenderlo. Su merced no debe de  sentir temor o ninguna aflicción parecida, pues gracias a que existe ese genio del idioma, con él nos profesamos nuestro amor. No puedo despegarme, desecharlo u olvidarme de él porque sería como si me pidiese que dejara mi alma. El español me llena el alma como sus carisias me llenan de lujuria y deseo. Nuestro vernáculo es como nuestros cuerpos, evolucionan con el tiempo, a veces son suaves o ásperos, ligeros o lentos, pero sobre todo, somos nosotros mismos. Aquel que mutila nuestros cuerpos, nos corta la esperanza de una vida saludable, igual sucede con los idiomas; si  lo insultas, lo ultrajas y lo vandalizas con palabras ajenas a él  y no explotas todo el poder que en él se encierra seria como amordazar, reprimir, o peor aún, negarnos nuestro amor. Ahora más que nunca juntémonos, demos la batalla juntos, nadie tiene que sacrificar nada, al contrario siempre saldremos ganando, como nuestro amor gana ante tanta falta de sensibilidad, comprensión y descompromiso en este mundo.  Dejémonos de rodeos y comencemos lo que desde hace tiempo alguien debió de haber comenzado…  Amar  intensamente cada idioma como nosotros nos amamos en la oscuridad, en lo solitario y en todo momento que estamos juntos.

domingo, 18 de abril de 2010

Lucha por nuestro vernáculo en Puerto Rico, el español...










En el mundo se hablan cientos de idiomas, y todos son importantes independientemente de la fuerza que este ejerza. Todo país tiene el derecho de promover y defender su vernáculo. Esto no quiere decir que no se promuevan otras lenguas extranjeras, pero si que se respete el vernáculo del país. Indudablemente, el tema del idioma es mucho mas profundo, en especial, en los países donde la diversidad cultural es avasallante. Solo estoy seguro de una cosa, en Puerto Rico la ignorancia esta acabando con el español y cada día que pasa se pierde mas vocabulario entre la población. La educación esta decayendo a una velocidad temible y el "spanglish" carcome nuestro vernáculo sin piedad. Hay que decir: !Basta Ya! defendamos nuestro idioma, porque no se pueden aprender bien otras lenguas si la materna anda vagabunda y sedienta de ser amada y respetada. 

lunes, 12 de abril de 2010

Diles no a las fabricas de profesionales

 Cuando una persona utiliza una fuente de agua, es porque tiene sed, ya sea por el calor, por largas o cortas caminatas, o porque solamente el agua le refresca, en fin,  el agua es necesario para el ser humano. La Universidad es como una fuente de agua donde todos los que tenemos sed de aprender, asistimos a ella; y nuestro deber es siempre lograr obtener el conocimiento. El conocimiento no se puede obtener pretendiendo solo obtener un grado académico por el simple hecho de decir AHORA SOY PROFESIONAL. El grado académico a fin de cuentas siempre va a llegar porque toda universidad tiene un limite de créditos. Entonces ¿por qué empeñarse en lograr un titulo en tiempo record y no empeñarnos en obtener la mejor educación posible?. 


Christian Martínez Vélez | Crea tu insignia