viernes, 30 de abril de 2010

Del feroz castellano para mi hermosa atrincherada...

Mi hermosa atrincherada, el amor que siento por mi idioma es tan grande como el amor que tiene Dios por el hombre. Sé que estas luchas no son fáciles, pero me niego doblegarme, y por tal motivo me inmuto a defenderlo. Su merced no debe de  sentir temor o ninguna aflicción parecida, pues gracias a que existe ese genio del idioma, con él nos profesamos nuestro amor. No puedo despegarme, desecharlo u olvidarme de él porque sería como si me pidiese que dejara mi alma. El español me llena el alma como sus carisias me llenan de lujuria y deseo. Nuestro vernáculo es como nuestros cuerpos, evolucionan con el tiempo, a veces son suaves o ásperos, ligeros o lentos, pero sobre todo, somos nosotros mismos. Aquel que mutila nuestros cuerpos, nos corta la esperanza de una vida saludable, igual sucede con los idiomas; si  lo insultas, lo ultrajas y lo vandalizas con palabras ajenas a él  y no explotas todo el poder que en él se encierra seria como amordazar, reprimir, o peor aún, negarnos nuestro amor. Ahora más que nunca juntémonos, demos la batalla juntos, nadie tiene que sacrificar nada, al contrario siempre saldremos ganando, como nuestro amor gana ante tanta falta de sensibilidad, comprensión y descompromiso en este mundo.  Dejémonos de rodeos y comencemos lo que desde hace tiempo alguien debió de haber comenzado…  Amar  intensamente cada idioma como nosotros nos amamos en la oscuridad, en lo solitario y en todo momento que estamos juntos.

1 comentario:

  1. Lo que puede generar una discusion sobre idiomas...te amo corazon!!! (L)(L)(L)

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